Convergencia Ateneo de Madrid

Candidatos capaces y con experiencia

POR EL BICENTENARIO DEL ATENEO

POR EL FUTURO DE NUESTRA ASOCIACIÓN

 

UN PROGRAMA DE GESTIÓN EFICAZ

MAYO 2019

 

Hace dos años elegíamos al presidente, vicepresidente, vocal, socio bibliotecario, depositario y secretarios 2º y 3º de la Junta de Gobierno, obteniendo la Convergencia una vicepresidencia, una vocalía y la depositaría. Los otros electos, los Sres. Navarro, Pacheco, Boyer y la Sra. Altamira, mantenían las mayorías que han gobernado el Ateneo desde hace cinco años, y llevaban, como primer punto de su programa, que el Ateneo se personara como acusación particular en el procedimiento judicial abierto a partir de la denuncia que ese mismo grupo había presentado contra las Juntas de Gobierno de la Convergencia. Como segundo punto, rescindir el contrato con el concesionario de cafetería. Pese a esas falsas acusaciones formuladas y sostenidas hasta la náusea por dichos señores, la Justicia decretó el sobreseimiento y archivo de las actuaciones y rechazó todos los recursos y solicitudes de ampliación que presentaron hasta que en última instancia, en el AUTO  Nº 6 de 15 de enero de 2019 , la Audiencia Provincial de Madrid,  dictó el archivo definitivo.

Ni siquiera se llegó a abrir juicio oral, ya que, practicadas las pruebas en diligencias previas, fiscalía, abogacía del Estado, funcionarios del Ministerio de Cultura, juzgado de instrucción y audiencia provincial, coinciden en “… la inexistencia de indicios de delito” ya que “…las obras han sido realizadas y el seguimiento de los fondos acredita que el dinero siempre ha ido destinado a pagar a los suministradores. En el mismo sentido lo relativo al restaurante la Alpargatería, ningún desvío de fondos se ha acreditado, y las cantidades invertidas lo fueron a cuestiones de estructura del inmueble”.
Esta sentencia firme podría dar asimismo la razón al Ateneo en el pleito abierto con Cultura por la devolución de parte de las ayudas (y los intereses) concedidas para la reparación y mantenimiento de las instalaciones, aunque resultaría chocante que esta misma Junta de Gobierno presentara en defensa del Ateneo una resolución que los deja a ellos mismos en evidencia.

La prometida rescisión del contrato de cafetería, que ya en el año 2015 decían que lograrían en un par de meses, sigue sin producirse. Lo que sí se ha producido es que otro Juzgado desestimó, por improcedente, la solicitud de desahucio que presentó el Ateneo; que los socios y visitantes no pueden acceder a cafetería desde nuestras instalaciones; que no se cobran las rentas y suministros desde hace cuatro años (140.000 €/año), ni parece que haya posibilidad de cobrarlas; y que Ateneo y concesionario han cruzado demandas que pueden terminar, en el colmo de los colmos y si alguien no lo remedia, obligándonos a indemnizar al concesionario con varios cientos de miles de euros. Entretanto, el Ateneo ha ido cambiado continuamente de abogados, como ejemplo de lo que D. Manuel Azaña describía como “política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta”.

En esa línea, han cambiado varias veces los organigramas de funcionamiento del personal, premiando o castigando en función de presuntas afinidades y generando inseguridad, despotismo, fracturas de grupo, bajas por stress, acusaciones de mobbing laboral, enfrentamientos y, como consecuencia de ello, inoperancia.

Han reducido a menos de la mitad los recursos de los departamentos de la Casa, desde los 45.878 € del año 2014, hasta los 21.560 € de 2018. Y han contratado a empresas externas para la organización del bicentenario (24.000 € fijos, más variables) y para los audiovisuales (24.000 €), multiplicando por diez el coste del anterior operador y reduciendo las prestaciones.

El amiguismo y la incapacidad de gestión han derrumbado los ingresos propios. La falta de interlocución con las Administraciones y la deplorable imagen transmitida con las falsas denuncias realizadas dificulta los apoyos de las administraciones públicas y los posibles patrocinios de las corporaciones privadas.

La arbitrariedad y el deterioro de las instalaciones han disminuido los alquileres externos y dificultado los actos promovidos con el esfuerzo y compromiso de los propios socios, con una evidente pérdida de calidad y la anodina repetición de algunos actos banales protagonizados por personas cercanas o por los propios miembros de la Junta de Gobierno. No es de extrañar que haya caído la afluencia de público al Ateneo y su seguimiento en los medios de comunicación.

Desde que la actual Junta de Gobierno dirige la Institución, nada se ha hecho para la mejora o el mantenimiento de nuestras instalaciones, ninguna inversión ni propuesta viable de futuro. El contraste con lo realizado por la Convergencia resulta esclarecedor: dos magníficas salas de exposiciones, nuevas salas para clases y conferencias, entre ellas la magnífica sala dedicada a la primera mujer socio del Ateneo, Doña Emilia Pardo Bazán; un nuevo restaurante cafetería, nuevas instalaciones para el suministro eléctrico y dotaciones para el Salón de actos y las salas de conferencias; adecuación y modernización de los depósitos de libros y de cuadros, que se encontraban en un estado muy deficiente. Todo ello se enmarcaba en un enorme esfuerzo para preservar nuestro valioso patrimonio, y en responder a los requerimientos las ITEs y a las exigencias de seguridad estructural.

Hace unos días dieron comienzo unas importantes obras de rehabilitación que la Junta de la Convergencia dejó firmadas y con el presupuesto comprometido con el Ministerio de Fomento en 2014, con cargo al 1,5% cultural. Hubieran permitido llegar a las celebraciones del Bicentenario con nuestros edificios completamente restaurados. La incompetencia de lasJuntas presididas por el Sr. Navarro las han retrasado hasta hoy, sin que ni siquiera se haya previsto cómo paliar las molestias y cierres de estancias que conllevan, ni se haya explicado a los socios en qué consisten.

 La situación del Ateneo es hoy tan crítica que pone en peligro su continuidad. Por eso no podemos permitirnos el lujo de ser pesimistas. Necesitamos un cambio de rumbo. Las personas de la Convergencia compartimos como ateneístas un fenotipo común: somo personas de convicciones, tolerantes, inconformistas, defensores de lo común, exigentes con lo público, no acomodaticios, emprendedores, comprometidos y apasionados a la vez por la historia y por la innovación.

El Ateneo ha sido siempre un espacio plural y rabiosamente independiente, institución privada volcada al bien común. Es pura sociedad civil en la defensa no de intereses sectoriales o profesionales, sino del interés general. Nos sentimos orgullosos de la historia del Ateneo y del altruismo y valentía de sus socios. Nuestro compromiso es que algo tan necesario siga siendo posible.

 
 

 

PROPUESTAS EN RELACIÓN A LA BIBLIOTECA

 

MARÍA TERESA PEDRAZA GUZMÁN DE LÁZARO

Candidata a Bibliotecaria

 

 

 

Información: contacto@convergenciaateneo.es

Tno. 639827111